she waves secrets in her hair.
Ella era como su propio error. Se sentía extraña y preciosa, tan voluptuosamente dubitativa y extraña como si hoy fuese el día de mañana. Y no sabia corregirse, dejaba que cada mañana su error renaciese por un impulso que se equilibraba con una fatalidad imponderable.

Ella era como su propio error. Se sentía extraña y preciosa, tan voluptuosamente dubitativa y extraña como si hoy fuese el día de mañana. Y no sabia corregirse, dejaba que cada mañana su error renaciese por un impulso que se equilibraba con una fatalidad imponderable.